AC Consultores es una empresa aragonesa que desde hace varios años se ha destacado a nivel nacional e internacional en investigación,  lanzamientos de productos, testeo de marcas, creatividad y packaging entre otros estudios. Fundada por Juan Delgado, la empresa incorpora desde el 2008 a su socia y actual Directora de Proyectos Tamar Buil, quien comparte con nosotros el apoyo que han brindado a Belive in art.

Coméntanos, ¿cuál es la labor de AC Consultores?

En AC hacemos muchísimos proyectos de investigación para marcas importantes de Aragón y España, yo me asocié en 2008, después de colaborar en una investigación de mercados, me enamoró el proyecto porque es una empresa transparente que siempre dice la verdad ante los resultados de los estudios y eso me motivó. Entonces, básicamente utilizamos  la investigación y la información para ayudar a la toma de decisiones correctas; nuestro slogan “Profetas en nuestra tierra” lo dice todo.

¿Cuál fue la motivación detrás de la decisión de apoyar a Believe?

 Bueno, yo creo que aquí hay dos motivaciones. Una, la que tuvo Juan en su día porque estuvo ayudando mucho a Believe  para, de alguna manera, establecer las líneas estratégicas básicas de la operativa a nivel de marketing, y a nivel estratégico de la organización para crecer;  eso fue un apoyo que les brindó Juan, ya hará hace dos o tres años,  y yo creo que fue porque creyó en el proyecto ayudando a que siguiera creciendo. Yo me acuerdo que entonces no conocía  la organización,  y Juan me decía “estoy con las de Believe in art”, me interesé de tanto que lo mencionaba, y  al final  conocí a Bea en un evento al que me llevó Juan y dije, “pero si es una pasada de proyecto, esto es chulísimo” y así,  hice match desde el primer momento.

 Como ya Juan había hecho su aportación,  dije, también voy hacer la mía. Entonces pensé, qué podemos hacer; fue entonces, cuando en uno de esos viajes de trabajo  conocí a Andreu Buenafuente, y tengo su contacto, así que lo llamé y le conté el proyecto; a él le gusto desde el primer momento, hablamos con sus representantes y fuimos a Barcelona a verlas, visitamos los espacios  y las diferentes áreas donde se podría intervenir. Al final quedamos en trabajar en el área de terapia y rehabilitación del Hospital  Vall d’Hebron; para cerrar el círculo, dijimos vamos a hacerlo en el Vall d’Hebron, ponemos recursos económicos para que salga adelante el proyecto, que era también el de Andreu Buenafuente y así salió adelante con un resultado chulísimo, y donde también colaboré como pintora, ayudando a las chicas.

También en AC Consultores queríamos analizar realmente el impacto que tenían las acciones de Believe dentro del sector sanitario, este fue un proyecto presentado en el congreso de salud que hicimos hace poco, ahí la intención era analizar desde la perspectiva de hospital, del propio personal sanitario, y de los pacientes y familiares que acompañan, si realmente había un impacto en su bienestar o en su estancia en relación al ambiente y a las pinturas; la idea era analizarlo justo en personas que estaban viviendo y conviviendo con estas intervenciones pictóricas y estos pacientes sanitarios estaban siendo preguntados por algo que estaba en su día a día. El estudio era una pasada, fueron unos resultados buenísimos, que evidentemente hay impacto, bienestar y fuerza en las intervenciones.

¿Alguna anécdota personal que te haya influenciado para apoyar esta causa específica?

En lo personal, desgraciadamente, pues porque he vivido la muerte de mi padre y la muerte de mi abuelo prematuramente, entonces tienes encima la parte médica muy inherente a tu vida, porque mi abuelo era enfermero, mi madre es enfermera, mi padre era médico. Pero si encima luego vives una muerte cercana, cuando has comido hospital, siendo adultos, no me quiero ni imaginar cómo será para los niños. Porque ya solo de pensarlo se me ponen los pelos como escarpias; pues mis padres médicos, a mí me encanta el arte, ahí es que yo hice match.

¿Cómo esperan que los diferentes apoyos que han brindado a Believe beneficien a los pacientes de los hospitales?

Yo tengo quizás más información que el resto de la gente, pero es que el estudio nos lo estaba diciendo. O sea, con los adultos la gente estaba valorando muy positivamente el hecho de que hay intervención pictórica. Pero es que con los papás y con los niños ya era una cosa de locos. O sea, las valoraciones son altísimas. Es decir, te gusta, te parece buena idea, crees que mejora el ambiente. Es todo sí, sí, pero con valoraciones muy altas. O sea, cualquier padre te va a decir sí, por favor. Hice entrevistas personales a papás de oncología, y hay una frase que me impactó mucho “el niño está en el hospital y necesita estímulos relacionados con su día a día como si hubiera ido al colegio, y llega aquí y no lo tiene. Pero si llega aquí, y al menos ve que hay elementos cotidianos como pinturitas, porque los coles están llenos de pinturas, de dibujos y de colorinches, entonces, por lo menos ve colorinches y  dibujicos;  no ve salas amarillas con luz amarilla o luz blanca, todo muy aséptico, pues le quita miedos, le da mayor confianza, y se siente más seguro”

Con este proyecto confirmamos que todo es positivo, y  que el niño ya considera la habitación como su habitación propia. ¿Por qué? Porque tiene la caperucita o el otro tenía el dragón. Y entonces la hacen suya, y eso es más que necesario para la salud del niño.

¿Crees que el arte puede aportar algo positivo a la experiencia de estar en un hospital?

Sí, de sobra, y de hecho te diría más porque cuando estuvimos en paritorios en el Clínico, viendo también todas las intervenciones que había, yo recientemente acababa de ser mamá y decía “oye, ni tan mal tener estas flores bonitas, lilas…” o sea, que estás en un momento complicado, el que estás ahí dilatando, y  ves algo bonito en la pared, te puedes distraer. Los adultos hablan de la distracción, porque pasas muchas horas en un habitáculo, y  dices “prefiero que haya una flor, lila o una orquídea de colores”, lo tengo clarísimo, siento que  hay una sensibilidad y creo que aquí cada uno con los artistas y “believers” lo gestionan muy bien; está también el camino de  mejorar más para gestionarlo mejor, que es adecuar perfectamente la intervención al momento, al sitio, a la tipología del paciente, o a la tipología del área. Para eso se habla con los psicólogos, y es un proceso que está cuidado y está trabajado.

¿Dirías que la empresa tiene una conexión a través de Believe, con el arte, la salud y la comunidad?

Sí que lo podría decir, no me lo había planteado; por ejemplo, en el Vall d’Hebron tenemos una plaquita que pone “AC Consultores”, pero que sobre todo después de hacer el estudio, creo que somos una parte que ha analizado el impacto que tiene esto y que al final, somos profetas en nuestra tierra, Gabriel, una vez más tal como dice nuestro eslogan.

¿Cuál es la llamada a otras instituciones, consultorías y empresas en general para que apoyen a Believe?

Se trata más bien de que las empresas apuesten,  al obtener unos recursos que son parte de tu misión  estratégica,  por aportar a otras causas,  y que tengas una causa clara con un beneficio directo, es decir, el resultado es directo porque lo vas a ver  plasmado en una pared, y es súper tangible. Entonces digamos que es tan sumamente tangible y directo que dices, wow, tiene un efecto muy poderoso y potente.

Aunque sea una cuantía pequeña, porque en ese cacho de pared habrá una estrella que está pintada gracias a tu donación,  o bien esa donación ha sido para la pintura amarilla brilli brilli que hayan puesto, o como quieras verlo,  es muy directo.

¿AC Consultores siguen dispuestos a seguir haciendo planes con Believe?

Claro que  sí, de hecho tengo pendiente todavía algunas cosas con Bea, las colaboraciones van evolucionando y te vas adaptando conforme vas haciendo cosas, y cuando va creciendo la organización y va creciendo Believe, o tú a nivel individual,  creo que siempre hay esa colaboración; fíjate que aunque no tengas ningún proyecto en la cabeza, tienes la colaboración tan metida dentro, que en el momento en el que surge cualquier oportunidad que ves, te acuerdas y de ahí ya salta la chispita.

Yo la vida no la entiendo sin decir, vamos a ver, tú necesitas esto y yo, resulta que  conozco a alguien que te puede echar una mano, espérate que os pongo en contacto. 

 ¿Cómo  definirías arte y salud en una frase?

Sería la sensación de no perder la esperanza. La sensación de evadirte porque cuando estás ahí es que tu salud está comprometida, yo te diría que es siempre un viso de esperanza o una luz de calma y de evasión